Beneficios y alimentos

Los cultivos genéticamente modificados (GM) nacen como una alternativa para mejorar una característica deseada en una planta, que ha sido difícil de obtener mediante técnicas convencionales. Desde 1996, cuando se dio la primera aprobación para siembra, se han demostrado sus beneficios para los agricultores, consumidores y el ambiente.

Para los agricultores es una herramienta muy útil para proteger sus cultivos, disminuir costos de producción y aumentar el rendimiento de la cosecha; por tanto, el medio ambiente se ve beneficiado al basarse un método de producción más sostenible con los recursos naturales (agua y suelo).

Los cultivos transgénicos representan un aliado para el mundo, pues aseguran la disponibilidad de más y mejores alimentos para la población en el futuro.

Contribuyen a la seguridad del suministro de alimentos, forrajes y fibra, incluyendo una mayor accesibilidad de los alimentos (precios mas bajos).

Contribuyen a producir más cantidad de alimentos para la población mundial en crecimiento, gracias a que rinden más por hectárea y a que permitirá la utilización de suelos que antes se consideraban improductivos para la agricultura (con cultivos que puedan emerger en suelos salinos, áridos o muy húmedos).

Reducen la huella ecológica de la agricultura y ayudan a conservar la biodiversidad.

Permiten una mayor sostenibilidad de la agricultura mientras ayudan a la conservación del medio ambiente ya que: reducen la utilización de herbicidas/pesticidas y agroquímicos y disminuyen la labranza con lo cual se reduce la emisión de gases efecto invernadero, la erosión y se mejora la humedad del suelo.

Ayudan a frenar el cambio climático y a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los cultivos resistentes a la sequía o a la humedad ayudarán a que la producción de alimentos no se vea tan afectada por el cambio climático, y permitirá que éstos puedan desarrollarse bajo condiciones climáticas extremas (sin necesidad de expandir la frontera agrícola).

Contribuyen en la lucha contra la pobreza y el hambre.

Con las mejoras nutricionales de estos cultivos, la población podrá tener acceso a los nutrientes, vitaminas y minerales que necesita para vivir, disminuyendo así los problemas de desnutrición.


Estudios confirman sus beneficios

El séptimo informe anual realizado por PG Economics (Graham Brookes and Peter Barfoot)  resalta los beneficios económicos y ambientales de los cultivos GM y destacan su contribución en la producción global de alimentos, la seguridad alimentaria y el sistema de precios.

Las conclusiones del estudio “GM crops: global socio-economic and environmental impacts 1996-2010” y “Global Impact of Biotech Crops: Environmental Effects, 1996-2010” reiteran los beneficios de los cultivos GM que han encontrado otros estudios publicados recientemente, incluyendo el reporte de la Dra. Janet Carpenter en la revista Nature Biotechnology , y el de la consultora Celeres sobre los beneficios para la agricultura brasileña.

Estas son las principales conclusiones de los estudios:

Menos gases de efecto invernadero

Los cultivos biotecnológicos han contribuido a reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero derivados de las prácticas agrícolas. 

Esto se traduce en un  menor uso de combustibles y en el almacenamiento adicional de carbono en el suelo gracias a la reducción de las prácticas de labranza.

En 2010, esto fue equivalente a eliminar 19,4 mil millones kg de dióxido de carbono de la atmósfera o igual a retirar 8,6 millones de carros de las carreteras por un año.

Menor uso de plaguicidas

Los cultivos biotecnológicos han reducido el uso de plaguicidas (1996-2010) en 438 millones de kg (-8,6%) y como resultado de ello se reflejó una disminución del 17,9% en el impacto ambiental asociado al uso de herbicidas y de plaguicidas en la superficie sembrada con estos cultivos GM.

Mejores suelos, más productivos

Los cultivos GM tolerantes a herbicidas han facilitado la adopción de sistemas de producción basados en prácticas de la labranza mínima en muchas regiones, especialmente en Suramérica.

Esto ha contribuido de manera significativa a mejorar la calidad de los suelos(reducción de la erosión y aumento en los niveles de humedad).

En cifras...

La aplicación de esta tecnología ha reportado importantes beneficios económicos para el período de quince años (1996-2010),  uno de ellos, el aumento de la renta global agraria, durante ese período, de USD 78.4 mil millones.

Del total de los beneficios de los ingresos agrícolas, el 60% (46.8 mil millones dólares) corresponde a las ganancias por rendimientos obtenidos de la disminución de plagas y malezas. Tres cuartas partes de la ganancia de rendimiento se generó por la adopción de los cultivos con resistencia a insectos (RI) y el resto por adopción de cultivos tolerantes a herbicidas (TH).

Para tener en cuenta

Si los cultivos biotecnológicos no hubieran estado disponibles para los agricultores de 1996 a 2010:

– Se hubieran requerido de plantaciones adicionales para mantener los niveles mundiales de producción en el 2010: 5.1 millones de hectáreas de soya, 5.6 millones de hectáreas de maíz, 3 millones de hectáreas de algodón y 0,35 millones de hectáreas de canola.

Este total de superficie requerida extra es equivalente a alrededor del 8.6% de la tierra cultivable en los Estados Unidos., o el 25% de las tierras cultivables en Brasil.

Beneficios de los cultivos GM en Colombia


Los alimentos comúnmente denominados “transgénicos”, son aquellos que son producto de un cultivo genéticamente modificado o que contienen ingredientes de un organismo genéticamente modificado.

Es importante recalcar que en la elaboración y procesamiento de muchos de los alimentos que ingerimos a diario también se emplean enzimas y aditivos obtenidos de microorganismos transgénicos.

Equivalencia sustancial

Los alimentos derivados de plantas genéticamente modificadas son evaluados ardua-mente, no sólo en su desempeño agronómico, sino en su inocuidad (condición de los alimentos que garantiza que su consumo no causará ningún daño).

Cuando un alimento derivado de una planta genéticamente modificada sale al mercado, es porque –dentro de todas las evaluaciones a las que ha sido sometido el alimento- se encontró que es inocuo es decir: no es patogénico, no es tóxico, no produce alergias, sus características nutricionales y de sabor, olor, textura, etc, son sustancialmente equivalentes.

1

La biotecnología y las técnicas de modificación genética están siendo utilizadas ampliamente en la industria alimenticia, contribuyendo al desarrollo de productos más seguros, saludables y nutritivos.

Los alimentos derivados de los cultivos genéticamente modificados presentan también grandes beneficios para el consumidor como:

Mejor contenido nutricional

Grandes avances se han logrado en el desarrollo del arroz dorado (golden rice) el cual podrá combatir las carencias de vitamina A y hierro, relacionadas con ceguera en niños y anemia en mujeres embarazadas en naciones en vías de desarrollo.

Así mismo, logrará la prevención de enfermedades del corazón y cáncer, al poseer mayor cantidad de vitamina C y E.

Mejor calidad de alimento

Al modificar los genes que regulan la velocidad de maduración de frutos es posible obtener variedades de maduración lenta y, de esta manera, lograr que aún tras los manejos de postcosecha o transporte los alimentos no lleguen al consumidor en estados avanzados de madurez.

De la misma manera, se podrá contar con aceites vegetales con menores niveles de ácidos saturados y papas con incremento en los niveles sólidos, es decir, que absorben menos grasa en el momento de freírlas.

Reducción de sustancias tóxicas

Investigaciones realizadas en Brasil y en otros países muestran que el maíz Bt, modificado genéticamente para resistir el ataque de ciertos insectos al ser comparado con el maíz convencional, presenta un bajo nivel de micotóxinas como resultado de la reducción en el daño de los insectos y, de este modo, del índice de contaminación con hongos.

Con menor presencia de hongos en las mazorcas se reduce la presencia de micotóxinas en los granos y se obtiene un producto de mejor calidad y con menor impacto en la salud humana.

Las micotóxinas se encuentran en diversos alimentos y piensos y se han relacionado (Mayer, 1953; Coker, 1997) con diversas enfermedades de animales y personas.

La exposición a micotoxinas puede producir toxicidad tanto aguda como crónica, con resultados que van desde la muerte hasta efectos nocivos en el sistema nervioso central, cardiovascular y respiratorio y en el aparato digestivo.

Las micotoxinas pueden también ser agentes cancerígenos, mutágénicos, teratógenos e inmunodepresores.

Actualmente está muy extendida la opinión de que el efecto más importante de las micotoxinas, particularmente en los países en desarrollo, es la capacidad de algunas micotoxinas de obstaculizar la respuesta inmunitaria y, por consiguiente, de reducir la resistencia a enfermedades infecciosas.

Eliminación de sustancias alergénicas o tóxicas en los alimentos

Actualmente la aplicación de la biotecnología moderna permite adelantar trabajos de modificación genética en diversas especies para reducir o eliminar sustancias nocivas.

Es el caso de la yuca, cuyas raíces contienen niveles elevados de cianuro, cuya acumulación en la sangre puede producir efectos perjudiciales.

En Japón se ha reducido una proteína alergénica del arroz mediante la modificación de su ruta biosintética.

También se realizan investigaciones para reducir la alergenicidad en el trigo (menor contenido de gluten), una de las alergias más frecuentes. Trabajos adicionales se adelantan para la obtención de maní sin alergenos.