Es difícil ganar confianza cuando el público carece de información

Es difícil ganar confianza cuando el público carece de información
Es difícil ganar confianza cuando el público carece de información

Los consumidores siempre tienen razón, incluso cuando sus opiniones no tienen sentido en absoluto, es uno de los postulados que se mantiene vigente en la industria de alimentos. Hablarle a las personas sobre estudios científicos que demuestren seguridad sobre alimentos es la mejor forma de acabar con los miedos, pero es difícil ganar confianza cuando el público carece de información.

Entre los agricultores, existe una creciente tendencia a despreciar las opiniones que están ganando fuerza entre los consumidores y simplemente ignoran toda la información contradictoria que reciben.

Hace un par de años, a esta situación se le llamaba licencia social y la agricultura necesitaba obtener una licencia de la sociedad para operar, en países como Estados Unidos. Hoy en día la industria agrícola ahora prefiere utilizar el término confianza pública y tiene en marcha todo tipo de proyectos sobre cómo aumentar la confianza del público en el sistema alimentario.

Los gurús del marketing dicen que usar la ciencia para hacer argumentos es mucho menos efectivo que usar la empatía. No sirve de nada explicar por qué los cultivos genéticamente modificados son seguros. Es mejor decirle a los consumidores que usted es un consumidor, también, y que como tal no encuentra ningún problema en alimentar con estos a su familia.

El problema es que, incluso dentro de la agricultura, los consumidores están recibiendo mensajes contradictorios sobre muchas variedades de productos. Algunos observadores sostienen que esta diversidad no es un problema. Si algunos consumidores quieren cultivos no genéticamente modificados, orgánicos o los llamados 100% naturales, hay que dejar que alguien supla esa demanda del mercado.

Desafortunadamente, cada uno de estos mercados se basa en la percepción de los consumidores sobre prácticas agrícolas usadas comúnmente y obliga a los agricultores a cambiar su forma de cultivo. Una tendencia reciente de consumidores con un alto poder adquisitivo es preferir alimentos que no hayan sido cultivados usando agroquímicos, lo que impulsa a las empresas procesadoras de alimentos a demandar grano producido en suelos donde no se hayan usado agroquímicos.

Los consumidores no diferencian fácilmente entre los niveles de residuos en partes por millón, billón o incluso trillón. Ellos creen que cualquier residuo tiene que ser malo, incluso si está muy por debajo de los niveles aceptables como lo determina un factor de seguridad científico. A medida que avanza la ciencia, se ha vuelto más fácil encontrar huellas minuciosas de casi cualquier todo en los alimentos.

La mayoría de los consumidores no tienen idea de lo que realmente significa OGM, todo lo que entienden es que suena desconocido y a incluir ciencia en la agricultura; por lo tanto, debe ser malo.

Lo que no entienden es el proceso que va detrás de la llevar el alimento a los estantes. No entienden que algunas prácticas agrícolas como la orgánica a menudo implica más labranza, que es mala para el suelo y produce más emisiones de gases efecto invernadero. Tampoco entienden que algunos cultivos transgénicos pueden resistir naturalmente a las plagas y reducir las aplicaciones de agroquímicos para su cultivo, lo que significa una mejor calidad de vida para el agricultor.

Mientras que gran parte del impulso de la tendencia alimentaria proviene de organizaciones ambientales y grupos de consumidores, muchas iniciativas se originan dentro de la agricultura. A veces es una convicción sincera que unos insumos son mejores que otros o que unas prácticas son mejores que otras, pero otras veces es simplemente una táctica de marketing para ganar dinero.

 

Información de The Western Producer

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