Tipos de cultivos GM

Las plantas genéticamente modificadas (cultivos GM) se empezaron a comercializar desde 1996, año en el que se cultivaron 1,7 millones de hectáreas en Estados Unidos, Argentina y Canadá.

Hoy en día los cultivos genéticamente modificados o transgénicos, sembrados alrededor del mundo son: soya, algodón, maíz, canola, calabaza, papaya, alfalfa, remolacha azucarera, tomate, berenjena, álamo (árbol) y pimiento dulce.

Las características que más se han trabajado en estas plantas son:


Resistencia a insectos

La biotecnología agrícola moderna nos permite desarrollar plantas que tengan resistencia a determinadas plagas. Por medio de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt) –la cual se encuentra de forma natural en el suelo-, y algunas de las proteínas que ésta produce, se le puede conferir la característica de resistencia a algunos insectos lepidópteros a plantas (cultivos) como el maíz, el algodón, la soya, entre otros.

La resistencia a insectos permite que los agricultores puedan proteger sus cultivos del ataque de estos y así tener menos pérdidas en sus cosechas; y hacer un uso más racional de insumos químicos (en este caso plaguicidas), con lo cual no sólo están ahorrando en costos, sino teniendo un mejor rendimiento en la producción, cuidando el medio ambiente y haciendo de la agricultura una actividad ambientalmente más sostenible.

Tolerancia a herbicidas

Los herbicidas son sustancias químicas empleadas para controlar el crecimiento de plantas no deseadas como las malezas de los campos de cultivos. Los herbicidas tienen la capacidad de interferir en la ruta de síntesis de algunos aminoácidos de las plantas. La biotecnología permite desactivar o remplazar la secuencia de susceptibilidad al herbicida por otra que confiera resistencia y le permita a la planta o cultivo resistir la aplicación del herbicida.

Ejemplos actuales: Maíz, Algodón, Canola, Soya.

Resistencia a virus

La biotecnología ofrece alternativas, que permiten insertar en las plantas genes que codifican la proteína de la cubierta de los virus (cápside), los cuales al ser transferidos mediante métodos de ingeniería genética en las plantas expresan la proteína y confieren la resistencia.

Ejemplos actuales: calabaza, papaya y fríjol.

Tolerancia a la sequía

Uno de los ejemplos más notables de este adelanto es el maíz genéticamente modificado tolerante a la sequía que se siembra en estados Unidos desde 2014.

Para el Dr. Greg O. Edmeades, antiguo director del programa del CIMMYT sobre tolerancia a la sequía en el maíz, “los cultivos biotecnológicos tolerantes a la sequía desempeñan un papel cada vez más importante en la adaptación a este nuevo panorama de cambio climático y a la tendencia a largo plazo de un ambiente de producción cada vez más caliente y árido”.

Otras investigaciones se encuentran en marcha actualmente tanto para maíz como para otros cultivos como la soya, el trigo, la yuca y el arroz, entre los más destacados. Se espera que la próxima década estas variedades mejoradas estén listas para entrar al mercado.

Mejora Nutricional

Actualmente se encuentra en desarrollo una nueva generación de productos GM que benefician directamente a los consumidores pues tiene como objetivo mejorar las características nutricionales, reduciendo los contenidos de alérgenos y toxinas, el ácido en cítricos, o los aceites saturados. Esta nueva generación de productos también busca mejorar el sabor de algunos alimentos y la digestibilidad de otros y modificar sus características de procesamiento como es el caso de menor absorción de grasa al freír.

Entre las modificaciones genéticas en alimentos que se encuentran en desarrollo se incluyen:

  • Mejora en atributos sensoriales (sabor, textura)
  • Remoción de alérgenos o de compuestos tóxicos
  • Mejoras en las características de procesamiento
  • Mejora en calidad nutricional
Maduración Retardada

La maduración de las frutas es un proceso fisiológico y molecularmente complejo que produce el ablandamiento de las paredes celulares y que afecta el color, sabor y aroma de los productos.

Este proceso es inducido por la producción de una hormona vegetal llamada etileno. La biotecnología ofrece una alternativa para retardar la maduración y consiste en interferir en la producción de etileno para lograr que las frutas permanezcan más tiempo con el sabor y color. El bloqueo de la producción de etileno se logra mediante la tecnología antisentido que consiste en la neutralización de la expresión del gen.