La biotecnología agrícola será la palanca del desarrollo alimentario

La biotecnología agrícola será la palanca del desarrollo alimentario
La biotecnología agrícola será la palanca del desarrollo alimentario

Luis Rafael Herrera Estrella, director del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio), explicó que la biotecnología es una excelente herramienta para garantizar abasto de alimentos y que países latinoamericanos, como México, cuentan con capital humano importante para impulsar la biotecnología agrícola y transformarla en palanca de desarrollo. Es un recurso tecnológico que permitirá reforzar las acciones de trabajo para mantener en ascenso la producción agrícola, a fin de generar productos de mayor calidad a bajo costo y reducir el impacto negativo en el medio ambiente.

Herrera Estrella, integrante del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República, calcula que más de 170 millones de hectáreas en el mundo son ocupadas para la producción de variedades de plantas transgénicas, cultivadas en 38 países. A 20 años de la primera comercialización de estos cultivos, 19 millones de agricultores han aprovechado esta alternativa tecnológica para mejorar la calidad de sus cultivos, 89 por ciento de los cuales se ubica en países en vías de desarrollo y corresponden a pequeños productores.

A nivel mundial, los organismos genéticamente modificados (OGM) han dejado un beneficio económico superior a los 130 mil millones de dólares en los últimos ocho años. “Una cifra que pone en evidencia la nueva manera de hacer biología vegetal”, enfatizó.

Destacó que esta alternativa agrícola ha emergido con éxito desde la posición negativa que ocupaba ocasionada por una visión de que es dañina a la salud, cuando las plantas modificadas son tan seguras como los productos convencionales.

“Sigue habiendo resistencia de grupos que han informado que la tecnología es mala para el consumo humano y causa daños al medio ambiente, pero está plenamente demostrado a nivel científico que es erróneo”, expuso Herrera Estrella con base en diversas investigaciones realizadas por la Unión Europea en 2010.

Sin embargo, reconoció que las protestas lideradas por grupos opositores han ocasionado que la aprobación de un producto comercial genéticamente modificado cueste entre 10 y 50 millones de dólares, lo que ha puesto en riesgo la tecnología y promovido la monopolización por empresas multinacionales.

Además, dijo, la estrategia para producir entre 60 y 100 por ciento más de alimentos deberá ser prioritaria porque actualmente hay alrededor de 40 millones de personas en situación de pobreza, y en dos o tres décadas se tendrán 20 millones más.

El especialista, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), agregó que México pertenece a los cinco países con mayor diversidad biológica del planeta, lo que demanda poner en marcha nuevas herramientas de secuenciación de genomas para conocer este “tesoro de valor incalculable” y reducir los costos de producción.

Y es que, argumentó, esa biodiversidad “esconde los secretos que permitirán desarrollar nuevos medicamentos, productos de uso industrial y variedades de plantas resistentes a la sequía y a las enfermedades que la población requiere para el futuro”.

El especialista reiteró que la importancia de establecer estrategias complementarias, como la ingeniería genética, radica en incrementar la producción de alimentos con menos recursos en el campo mexicano, por lo que deberá seguir impulsándose estas tecnologías.

Información de El informador