Argentina acelera el proceso de aprobación de cultivos genéticamente modificados

El gobierno argentino busca mejorar, agilizar y consolidar el proceso regulatorio en el área de la biotecnología agrícola en el país.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina presentó el nuevo marco regulatorio para biotecnología agropecuaria, el cual consolida el crecimiento del área en beneficio de los productores y hace eje en una mayor accesibilidad y valor agregado.

De acuerdo con Lorenzo Basso, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca,  la idea de fortalecer el marco regulatorio comenzó a gestarse hace tres años, y se concretó en la gestión de 2012, y desde entonces “pensamos en mejorar el marco que ya tenía muchos años y crear más bioseguridad e inocuidad, pero al mismo tiempo hacerlo más ágil al proceso de análisis, a partir del trabajo de la Dirección de Biotecnología, el SENASA y la CONABIA”.

Este proceso de actualización normativa implica notables avances sobre la base de una producción agropecuaria y agroindustrial que garantice la sostenibilidad del agroecosistema y la seguridad alimentaria.

El valor agregado y la búsqueda permanente de nuevas tecnologías motiva el perfeccionamiento continuo de las herramientas legales necesarias para permitir tanto a los desarrolladores como al Estado, adoptar los beneficios de la biotecnología, concebida como una herramienta estratégica de desarrollo productivo.

Dentro de los aspectos destacados de este nuevo marco regulatorio, está el hecho de que presenta en detalle los pasos a seguir por los desarrolladores para solicitar permisos sobre proyectos de experimentación en organismos genéticamente modificados (OGM).

Para Alfredo Paseyro, titular de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), “esto nos da mayor previsibilidad, celebramos un marco regulatorio claro, que nos marca el camino a seguir. Y nosotros tenemos una responsabilidad en este rumbo que es producir más y mejores alimentos para el mundo”.

Adicionalmente, Basso también se refirió a un nuevo evento biotecnológico de soya que una empresa está desarrollando en colaboración con la institución de investigación Embrapa de Brasil. “Hay cada vez más variantes en el mercado, para que los productores tengan más soluciones de trabajo”.

Y agregó “hoy llevamos 28 eventos aprobados en total, de los cuales hay 15 que fueron aprobados en los últimos 3 años, mientras el resto llevaron 20 años”.

De acuerdo con Gabriela Levitus, directora ejecutiva del Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Biotecnología, Argenbio, el tiempo de aprobación para un cultivo biotecnológico oscilará entre los 12 y los 18 meses.

Se espera que este nuevo marco regulatorio permita a Argentina tener procesos de aprobación más eficientes y ágiles en pro de beneficiar y ofrecer mayores opciones tecnológicas a sus agricultores.

Tomado de: argenbio.org

                      isaaa.org

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