Científicos decodifican el genoma de una infección en los cítricos

Científicos decodifican el genoma de una infección en los cítricos
Científicos decodifican el genoma de una infección en los cítricos

El genoma de la infección clorosis nervial amarilla (yellow veinal chlorosis) que genera esas venas amarillas en las plantas de los cítricos, podría servir como una especie de “vehículo” para enviar agentes antibacterianos y antivirales a los sistemas vasculares de las mismas.

La enfermedad de las venas amarillas solo se ha encontrado en territorios de Estados Unidos. El primer descubrimiento fue hace 64 años en una área metropolitana al sur de California llamada Riverside y, desde ese entonces, investigadores de la UC Riverside han estado estudiando la infección.

Los investigadores analizaron los códigos genéticos de las plantas cítricas que llevan alojada la enfermedad y, finalmente descubrieron, con la decodificación de su genoma, que esta infección puede utilizarse para enviar antivirales y así brindar mayor protección a las plantas cítricas. 

Según información de la Universidad de California, los cultivos cítricos enfrentan un futuro incierto debido a la enfermedad llamada Huanglongbing o enfermedad de enverdecimiento de los cítricos. La cual afecta en un 72% a las naranjas utilizadas para jugo y disminuye un 21% la producción de frutas cítricas frescas.

Uno de los descubrimientos que tiene la UC Riverside es que la enfermedad de las venas amarillas está ligada con un ARNi pequeño. El cual se propaga a través del sistema vascular de la planta. Este ARNi es el secreto para poder realizar tratamientos para proteger a las plantas del mismo Huanglongbin u otras enfermedades.

El genoma de la infección

En 1957, el profesor Lewis Weathers, fue el primero en descubrir esta patología que ahora puede mitigar enfermedades en las plantas cítricas.

“Encontró cuatro árboles de limequat (cruzamiento entre lima y kumquat)  con vetas hermosas y brillantes en sus hojas, de color amarillo casi fluorescente”. Dijo Georgios Vidalakis, profesor de patología vegetal en la UCR. “Ese color fue reconocido como una enfermedad la cual no parecía que fuera transmitida por algún animal u otro microorganismo”, agregó.

El virus que genera clorosis nervial amarilla (yellow veinal chlorosis) es un virus del género Mandarivirus de la especie Citrus Yellow Vein. El cual encuentra en territorios como China; Pakistán, Turquía, Indiia e Irán. 

¿Pero cómo se propaga esta infección? Este ARNi, se oculta entre proteínas vegetales que le permiten pasar a través del tejido conectivo celular. Lo que le da la oportunidad de transportarse dentro de las plantas cítricas.

Una solución para los cítricos

Si bien es cierto que la infección del virus es asintomática, puede generar daños en especies de cítricos, variedades o híbridos, en limonero y naranjo amargo induciendo a una fuerte clorosis o necrosis nervial. Además podría generar una distorsión en las hojas o una reducción en la producción de la fruta junto con su calidad.

Debido a las posibles consecuencias de la infección, los investigadores deben estudiar y determinar, en la Estación Experimental Agrícola AgOPS de la UCR, si esta enfermedad no significa un peligro para la salud de otras plantas a la hora de realizar los experimentos posteriores.

Por otro lado, la Universidad de California imagina un panorama donde el ARNi podría usarse en conjunto con técnicas de fitomejoramiento como lo es la edición genética con CRISPR, en donde las células están capacitadas para reconocer y destruir ácidos nucleicos de los patógenos vegetales.

“Las limitaciones comunes de ambos enfoques se pueden superar al igualar sus fortalezas, de la misma manera que integramos diferentes soluciones de manejo de enfermedades”. Dijo  Kiran Gadhave, microbiólogo de la UCR.

Más Información:

https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmicb.2021.683130/full

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