Es momento de dejar atrás la controversia OGM y aprovechar los avances científicos

Es momento de dejar atrás la controversia OGM y aprovechar los avances científicos
Es momento de dejar atrás la controversia OGM y aprovechar los avances científicos

Para alguien que ha dedicado cerca de 50 años para la conservación de la diversidad vegetal, me molesta cada vez más la persistente controversia sobre los cultivos transgénicos. Durante mis 11 años como presidente del Comité de Revisión del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, he tenido muchas oportunidades para entender la naturaleza del consenso científico.

Puedo entender fácilmente por qué la edición de marzo 2015 de National Geographic aparece la creencia que los alimentos modificados genéticamente son malos, como uno de los mitos que se destacan en lo que yo llamo “La Guerra de Ciencia”. Este enfrentamiento comparte ideas como que no se puede llegar a la luna, que no ocurrió la evolución, que las vacunas son malas y que el cambio climático no existe. He aquí algunos puntos que me parecen útiles para tener en cuenta a la hora de pensar en este tema:

La transferencia de genes se produce en la naturaleza

Mover genes de un tipo de organismo a otro (transferencia horizontal de genes) se produce con frecuencia en la naturaleza. Por ejemplo, los seres humanos tienen alrededor de 150 genes identificados de origen viral en sus genomas, y Amborella, una planta con flores peculiares de Nueva Caledonia que tiene más características antiguas que cualquier otra, tiene cerca de 40 genes extraños, provenientes de tres reinos diferentes. Así que de ninguna manera debe considerarse “no natural” que la transferencia horizontal de genes ocurra.

En la década de 1980, los científicos estaban preocupados de mover genes apenas fue posible, luego empezaron a trabajar con esta técnica y descubrieron que no había ningún problema al usarla. El uso de transgénesis para mejorar las características de un determinado organismo es uno de los métodos de cultivos más comúnmente usados. Estos métodos han crecido en variedad y complejidad durante más de un siglo. (Lea: El consenso científico sobre los organismos genéticamente modificados)

OGM es un proceso, no un ingrediente

Cuando la gente dice “no OGM”, dan a entender que existe una sustancia particular o “cosa” en la comida. De hecho, lo que las palabras significan en realidad es que los métodos transgénicos no se utilizaron para producir un cultivo en particular u otro producto. El problema es que literalmente no hay nada de que preocuparse allí. Nadie ha presentado una teoría científica que muestre que todos los organismos transgénicos son peligrosos de alguna manera oculta o no sospechada.

Así que decir que los productos “no OGM” son la parte de más rápido crecimiento de la industria orgánica es publicidad engañosa, cuando los científicos están de acuerdo en que no hay ni siquiera una teoría plausible de por qué o cómo podrían ser peligrosos. El único propósito, por lo que yo puedo ver, es simplemente para hacer dinero. Cuando las plantas transgénicas fueron excluidas de la certificación orgánica, se abrió la puerta a este tipo de explotación. Ningún otro método de reproducción o de la selección se excluye categóricamente, y ninguno debe ser. El resultado inevitable es simplemente para aumentar los costos para el consumidor sin obtener ningún tipo de ventaja, desde un punto de vista científico. Considero que el etiquetado es contraproducente, costoso e inútil, además de ser engañoso.

Tenemos muchos mitos sobre los OGM sobre los cuales el consenso científico es claro, pero la gente, por la razón que sea, opta por no aceptarlo. La mala reputación de los cultivos transgénicos se basa en un mito persistente. Decimos cosas como: “¿Pero, podemos vivir sin ellos?”, como si supusieran algún peligro. Sin embargo, nadie ha demostrado que los cultivos transgénicos planteen cualquier problema y parece que no hay manera de que sean responsables de nada por el estilo.

Si no existe ningún peligro, entonces ¿por qué hacemos lo más sensato y las usamos igual que los productos producidos a través otros métodos, que se consideran mejores? Necesitamos herramientas para satisfacer la demanda de una población en crecimiento

Hemos llegado a un nivel de rápido crecimiento de la población mundial de 7,4 mil millones de personas, proyectado para subir a 9,8 mil millones en 34 años, a mediados de siglo. Unos 800 millones de nosotros están desnutridos, y aproximadamente 100 millones están a punto de morir de hambre eventualmente. Además, estamos añadiendo una cifra de 250.000 bebés al día. Tenemos que hacer que la agricultura más eficiente y productiva en todos los aspectos.

Los cultivos perennes podrían ser parte de la respuesta y los policultivos podrían ser otra. Esto no podría ser una situación de “talla única para todos”, teniendo en cuenta las diferentes situaciones en las que los cultivos tienen que ser cultivados. Pero, lo más importante, tenemos que ser tan innovadores como nos sea posible para encontrar las mejores soluciones para las diferentes partes del mundo.

Estamos utilizando un estimado de 156% de la productividad global sostenible en general y, cualquier cambio en la agricultura tendrá que ser llevado a cabo dentro de estos límites y también tendremos que aumentar la productividad sostenible, una mejor conservación de los alimentos, producir menos residuos, mejorar el sistema de transporte/distribución, entre otras mejoras que se deben tener en todo el sistema.

La ciencia funciona por consenso, proponiendo hipótesis y luego tratar de corroborar su falsedad. Si no puede comprobarse, a continuación se aceptan como consenso científico y se consideran como una teoría. La ciencia no nos dice qué hacer, se limita a organizar de la forma más robusta posible los hechos vinculados a un área en particular.

El consenso científico sobre la seguridad de los organismos genéticamente modificados (transgénicos) es aprobado por cada academia de ciencias en el mundo, desde la Pontifical Academy, la Royal Society, hasta la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, después de haber llevado a cabo cuidadosos estudios sobre el tema, teniendo un acuerdo en las conclusiones. (Lea: “Nadie puede demostrar un solo peligro de los transgénicos”: Marc van Montagu)

Los que no toman en cuenta el punto de vista no científico, en gran parte han sido engañados por la industria de alimentos orgánicos, la cual gana mucho dinero por la creencia popular de que este técnica en particular puede lastimarlos de alguna manera.

Ciertamente uno puede ver por qué un número significado de ganadores del Premio Nobel se reunieron para denunciar la anti ciencia, la oposición destructiva a los cultivos transgénicos. Este tipo de campañas debilitan la ciencia, contribuyen al hambre y la enfermedad, y les dan objetivos para sus campañas. (Lea: Más de 100 Premios Nobel firman carta contra Greenpeace y su oposición a los OGM)

Es muy importante para el mundo que nos movamos más allá de esta controversia y tomemos ventaja del progreso científico. Los hechos son claros y tenemos que trabajar juntos para ayudar a que los beneficios de nuestros avances científicos sean tan ampliamente disponibles como sea posible.

Mira la entrevista completa en Forbes