¿Se tiene en cuenta la ciencia para opinar sobre los transgénicos?

¿Se tiene en cuenta la ciencia para opinar sobre los transgénicos?
¿Se tiene en cuenta la ciencia para opinar sobre los transgénicos?

Tengan una posición positiva o negativa sobre los cultivos transgénicos, sea pro o anti, con ciencia o sin ciencia, la única visión que parece ser en la que todos están de acuerdo es en que es un tema que genera mucha controversia.

Los científicos, como grupo, han mostrado un consenso en el cual ven que los cultivos genéticamente modificados (GM) podrían resolver muchos problemas como combatir la sequía y reducir las emisiones de CO2 de la agricultura, al tiempo que alimentan más bocas que antes. Según el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agro-biotecnológicas (ISAAA), desde 1996, se han sembrado 179.7 millones de hectáreas de cultivos transgénicos en 28 países, lo que ya presenta un precedente; pero, ¿qué piensan las personas sobre los transgénicos?

El Pew Research Center, ha publicado un informe de 99 páginas sobre la actitud de las personas sobre biotecnología, modificación genética en plantas, transgénicos, comida orgánica y la importancia de comer saludablemente. Los hallazgos se repiten en un estudio de Health Focus International, que encuestó a 1.300 compradores de supermercados estadounidenses y, de 500 a 1.000 compradores por país en Canadá, Brasil y México, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Rusia, España, Japón, China, Australia, India, Indonesia y Filipinas, en 2014.

Los transgénicos deben ser igual o más saludables que su contraparte convencional y las personas no lo saben

Hay muchas opiniones contradictorias sobre los organismos genéticamente modificados (OGM) y los temas influyen para confundir a las personas. Por ejemplo, el 18% de los encuestados dijo que su principal interés era comer alimentos saludables y nutritivos, un 16% afirmó que los alimentos derivados de cultivos genéticamente modificados le preocupaban más. Pero, estas no son las mismas personas, sólo un tercio de las personas de la primera categoría también entra en el segundo. Casi la mitad de los encuestados (46%) dicen que los temas de los organismos genéticamente modificados les interesa “muy poco” o “en lo absoluto”. (Lea: Preguntas que debes realizar para entender las plantas transgénicas)

Entonces, el hecho de que una persona quiera comer saludable, no hace que obligatoriamente piense que los transgénicos son malos para las personas (una de las principales críticas que hacen los detractores de esta tecnología). Aquellos que afirmaron que su principal preocupación estaba en la alimentación saludable, eran tres veces más propensos a comer alimentos orgánicos en comparación con aquellos que consideran que una alimentación saludable es “nada importante”.

Las opiniones sobre los transgénicos y sus efectos sobre la salud, así como las cualidades sanitarias de los alimentos orgánicos, no varían mucho entre hombres y mujeres o entre ricos y pobres, con una excepción; como era de esperarse, las personas con un mayor poder adquisitivo son las que realmente compraban más alimentos orgánicos con mayor regularidad.

¿Qué podemos deducir entonces? Las personas no son ANTI transgénicos per se, sino que son PRO orgánicos; es decir, que unas tres cuartas partes de los encuestados dijeron que habían comprado comida local recientemente y dos tercios afirmaron que habían comprado comida orgánica, sólo un 44% dijo que había comprado comida etiquetada como “no OGM” recientemente. (Lea: Estudio muestra la falta de conocimiento del consumidor sobre alimentos y OGM)

El estudio mostró un consenso en un punto, 72% de los encuestados dijeron que los hábitos alimenticios saludables son fundamentales para tener una vida larga y saludable, un 25% adicional dijo lo consideran como “algo importante”. Sin embargo, la mayoría (58%) dice que no alcanzan sus metas alimenticias y que probablemente deberían estar comiendo más sano.

A la mayoría de personas no les interesa lo que digan los científicos sobre los transgénicos

La encuesta mostró que las personas tienen muy poca información y de los científicos y, por esto, no confían en ellos sobre transgénicos. El reporte muestra que el público aún confía más en los científicos que en los políticos; según la encuesta un 60% de los encuestados quiere que los científicos desempeñen un papel importante en la creación de políticas sobre alimentos derivados de cultivos genéticamente modificados/transgénicos, mientras que sólo el 24% quiere que los funcionarios actuales trabajen en el tema.

39% de las personas creen que los transgénicos son peores para su salud que su contraparte convencional, sin importar todos los estudios científicos que han demostrado 20 años de seguridad y éxitos. De ese 16% que afirma que los transgénicos en la alimentación es muy preocupante, tres cuartas partes piensa que son malos para la salud. Más del 50% de encuestados piensa que “aproximadamente la mitad o menos” de los científicos están de acuerdo en que los cultivos genéticamente modificados son seguros. Sólo un pequeño 14% piensa que “casi todos” los científicos están de acuerdo en que los transgénicos son seguros para consumo humano (lo cual es la realidad). (Lea: El consenso científico sobre los organismos genéticamente modificados)

 

Reportes de Health Focus International y Pew Research Center

Información de Scientific American y NPR.