Comisario europeo de salud y seguridad alimentaria apuesta por la ciencia para afrontar retos agroalimentarios

Comisario europeo de salud y seguridad alimentaria apuesta por la ciencia para afrontar retos agroalimentarios
Comisario europeo de salud y seguridad alimentaria apuesta por la ciencia para afrontar retos agroalimentarios

Durante la conferencia “Retos y oportunidades en política de salud y alimentaria”, el comisario europeo de salud y seguridad alimentaria, Vytenis Andriukaitis, defendió el papel que juega tecnología moderna para afrontar los retos agroalimentarios de una población que, según el Instituto Francés de Estudios Demográficos (INED), superará los 9.000 millones de personas.

El mundo necesita producir al menos un 50 % más de alimentos para alimentar a 9.000 millones de personas en 2050. Sin embargo, el cambio climático podría reducir el rendimiento de los cultivos en más de un 25 %. Ciencia, innovación y tecnología, serán clave para alcanzar los objetivos marcados en la Agenda 2030 por las Naciones Unidas.

En su exposición reconoció que “necesitamos la ciencia y las nuevas tecnologías para hacer frente a los retos agroalimentarios, tanto para garantizar la seguridad alimentaria como para mejorar la calidad de los alimentos”. Un campo de actuación en el que incluyó las técnicas biotecnológicas como una de las que deben ser tenidas en cuenta por su papel clave.

“Me decepciona ver que una gran parte de la sociedad europea desconfía de las tecnologías modernas, algo quizás más evidente en el caso de los organismos modificados genéticamente. Para mí es evidente que necesitamos las biotecnologías o las nanotecnologías para poder responder a los desafíos que tenemos por delante”, reconoció.

En esta línea afirmó que de todos es sabido que el consumidor por naturaleza está en contra de cualquier innovación en la alimentación. Por ello es clave el papel de comunicación para que la sociedad sea consciente de las claves de los nuevos desarrollos y los rigurosos controles a los que se les someten que garantizan su seguridad. Controles “rigurosos y transparentes”.

Fuente: Comisión Europea