FAO felicita a Colombia por dar prioridad a la agricultura en los acuerdos de paz

FAO felicita a Colombia por dar prioridad a la agricultura en los acuerdos de paz
FAO felicita a Colombia por dar prioridad a la agricultura en los acuerdos de paz

“Donde brotó la guerra, Colombia sembrará las semillas de la paz”, dijo José Graziano da Silva, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con respecto a la prioridad que se la ha dado al desarrollo rural en los acuerdos de paz.

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) felicitó al país andino por mantener como prioridad temas como la agricultura, el medio ambiente y la seguridad alimentaria, en los acuerdos de paz. “Este enfoque multifacético al más alto nivel, con apoyo político de todos los sectores del país, es lo que se requiere para erradicar el hambre y la pobreza y dar sostenibilidad al proceso de paz”, explicó José Graziano da Silva, Director General de la FAO.

El acuerdo de paz es fruto de una negociación de cuatro años y pone fin a cinco décadas de conflicto armado. El primer punto del acuerdo – Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral – busca generar una transformación en las zonas rurales de Colombia, duramente golpeadas por el conflicto armado. (Lea: Cultivos más productivos, innovación, desarrollo y paz)

Sobre este apoyo político, el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) solicitaron ayuda a la FAO para implementar el primer punto del tratado, que propone una reforma rural integral para desarrollar el campo y reducir la pobreza. Además, solicitaron también la colaboración de la Unión Europea y la organización Vía Campesina, aseguró la oficina regional de la FAO en un comunicado de prensa.

“Un entorno de seguridad es clave para que se reanuden las actividades agrícolas, para que mejore el funcionamiento de los mercados y las personas tengan mejor acceso a la asistencia social”, explicó Graziano da Silva.

Las tres entidades presentarán un plan de trabajo conjunto en los próximos meses que incluye acciones para fomentar la producción rápida de alimentos, y responder así de manera urgente a quienes sufren falta de alimentos y carencias económicas y materiales. (Lea: FAO pide que agricultores de países en vías de desarrollo tengan acceso a la biotecnología agraria)

“Son muchos los desafíos, pero es grande la voluntad. Ahora es esencial poner en práctica rápidamente políticas públicas que generen protección, inclusión y cohesión social”, recalcó Jose Graziano da Silva.

Este plan rural ataca las raíces de la pobreza y el hambre, mediante la creación de un fondo de tierras para distribuir entre campesinos que no las poseen, y la provisión a gran escala de bienes y servicios públicos en infraestructura, caminos, desarrollo social, educación, salud y vivienda.

Esta reforma también incentiva programas con enfoque territorial y medidas para impulsar la productividad agropecuaria acordadas con las comunidades, en las regiones más afectadas por el conflicto y la pobreza, a lo que se sumará un sistema especial para erradicar el hambre y la malnutrición. Además, propone disposiciones para fortalecer las instituciones dedicadas al campo y la seguridad alimentaria, apoyar el empleo digno y mejorar la calidad de vida de los campesinos. (Lea: Colombia le apuesta a la biotecnología)

En los años venideros, Colombia podrá optimizar su agricultura y aprovechar las 22 millones de hectáreas con potencial agrícola, de las cuales actualmente sólo se aprovechan 7 millones.

“Acabar con el hambre y la malnutrición y alcanzar la paz y el desarrollo rural no son tareas separadas sino aspectos diferentes de un mismo desafío”, explicó el Director General, señalando que el éxito de la implementación del punto 1 del acuerdo asegurará la recuperación del campo colombiano y las condiciones para una paz estable y duradera.

Millones de personas fueron desplazadas por el conflicto armado y muchos campesinos y campesinas perdieron sus tierras, razón por la cual es clave entregar apoyo a los agricultores familiares para que tengan acceso a los mercados, inversiones e infraestructura, además de sistemas de información de mercado y mecanismos de integración a los circuitos económicos agroalimentarios.

“Son muchos los desafíos, pero es grande la voluntad. Ahora es esencial poner en práctica rápidamente políticas públicas que generen protección, inclusión y cohesión social”, recalcó Jose Graziano da Silva.

 

Comunicado de prensa de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe