México, ejemplo de protección de la biodiversidad y avance tecnológico

Este país representa un claro ejemplo de mantener el perfecto equilibrio entre la utilización de la biotecnología agrícola moderna y la conservación de los centros de origen y de diversidad genética.

Muchas personas pensarían que México, como centro de origen del maíz, “no podría” o  sembrar cultivos genéticamente modificados, ya que se podría poner en (supuesto) riesgo su biodiversidad.

Sin embargo, el ejemplo de la legislación mexicana demuestra que esto sí es posible y que la tecnología puede ‘convivir’ con la tradición.

En febrero de 2005, el Congreso mexicano aprobó una ley que autorizó que autorizó la siembra controlada de organismos genéticamente modificados. En marzo de 2008, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, publicó en el reglamento de aplicación para la ley de bioseguridad.

La ley de bioseguridad establece que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, son los entes que determinan, de manera conjunta, los centros de origen y de diversidad genética del país. Ambas secretarías deben establecer acuerdos para aplicar las medidas necesarias para la protección de las especies y las áreas geográficas.

Esto significa que México, en su ley de bioseguridad, no dejó de lado el hecho de que ese país es centro de origen del maíz, sino que se preocupó por mantener su herencia ancestral, pero in cerrarle las puertas al progreso tecnológico para el campo.

Cultivos GM en México

En 2009, México abrió la puerta para que los investigadores, desarrolladores e institutos de investigación experimentaran (en 2010) con maíz GM en los estados del norte. De acuerdo con el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (Isaaa, por sus siglas en inglés), 20 autorizaciones de los ensayos de campo fueron aprobadas por científicos independientes de universidades locales e instituciones públicas de investigación.

Dichos ensayos se centraron se centraron en la equivalencia agronómica del maíz biotecnológico, la eficacia biológica del maíz resistente a insectos y la eficacia del maíz tolerante a herbicidas.

En el año 2011, la Secretaria de Agricultura mexicana aprobó 23 mil hectáreas de algodón GM para siembra comercial y se calcula que podría aprobar hasta 500 mil ha. para el 2012.

Según datos oficiales, en México se cultivan aproximadamente 100 mil hectáreas de cultivos biotecnológicos (principalmente algodón y soya), los cuales varios aún están bajo pruebas piloto y experimentales (de acuerdo con la ley de bioseguridad).

Por lo menos 94 eventos biotecnológicos están autorizados para su uso en México. Respecto al umbral para presencia de organismos genéticamente modificados (en materiales importados), este país lo tiene en un 2%, lo cual no es un rango tan rígido como el que actualmente tiene la  Unión Europea que es de 0.1%.

Así pues, podemos tomar a México como un muy buen ejemplo de que el uso de la biotecnología agrícola no va en contra ni en detrimento de la biodiversidad y en su caso específico, de ser centro de origen del maíz.

El gobierno mexicano logró un buen balance para ofrecer a sus productores una herramienta tecnológica que les permite mejorar su calidad de vida, rendimientos y competitividad al mismo tiempo que su normatividad protege sus recursos natrales y genéticos.

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