Desarrollan nuevo OGM para reducir los casos de cáncer de hígado

Desarrollan nuevo OGM para reducir los casos de cáncer de hígado
Desarrollan nuevo OGM para reducir los casos de cáncer de hígado

En medio del debate sobre los organismos genéticamente modificados (OGM), un investigador se esfuerza por utilizar la modificación genética no solo para mejorar la salud de los cultivos, sino también para salvar las vidas de los consumidores. El hongo aspergillus, que crea aflatoxina carcinógena, ahora puede ser controlado gracias a los científicos que desarrollan nuevo OGM para reducir los casos de cáncer de hígado.

Las aflatoxinas se encuentran en el maíz, cacahuetes, semillas de algodón, leche, nueces, pistachos y nueces de Brasil. En Estados Unidos los agricultores pueden recibir un rechazo de sus cosechas si tienen más de 20 partes por billón (ppb) de la toxina o alrededor de 40 granos altamente contaminados en 32 libras de maíz, de acuerdo con la Universidad de Kentucky.

Este nuevo maíz GM hará una diferencia en Estados Unidos, pero hará la diferencia más grande en el mundo subdesarrollado”, dice Monica Schmidt, investigadora de la Universidad de Arizona. “Allí no se hacen pruebas de aflatoxinas en el maíz y alrededor de 4.500 millones de personas consumen la toxina”, añade.

Las personas en los países subdesarrollados son 16 a 32 veces más propensas a desarrollar cáncer, específicamente cáncer de hígado. Además, las aflatoxinas pueden impedir el crecimiento de los niños y dañar sus sistemas inmunológicos. El nuevo maíz transgénico evita la producción la toxina y no permite que se acumule en el grano de maíz.

Utilizando la tecnología de RNAI, Schmidt y su equipo silencian los genes de aflatoxina en hongos aspergillus únicamente en los granos de maíz. Los bordes del grano todavía pueden mostrar las esporas de hongos verdosos y polvorientos en la superficie, sin embargo la aflatoxina no debe entrar en los granos.

Estamos ansiosos por las pruebas de campo. Durante el último año y medio hemos probado con controles de 1.000 ppb a 100.000 ppb en invernaderos“, dice Schmidt. Los próximos pasos para este producto potencial son algo complicados. El equipo en Arizona puede seguir probando a pequeña escala, pero si alguna vez quieren ver resultados a gran escala o este producto comercializado, tendrán que realizar una asociación con una o más organizaciones.

Estamos buscando socios ahora. Si la vía reguladora se mantiene igual que ahora y la financiación está disponible, podríamos ver este maíz convertirse en realidad en unos 10 o 20 años“, dice Schmidt. Es fácil obtener este gen en productos existentes o nuevos; por lo tanto, si el producto es aprobado será sencillo para los híbridos de maíz estadounidenses y extranjeros aprovechar esta característica.

Aunque este producto puede tener un impacto financiero positivo en Estados Unidos, Schmidt está muy emocionada por lo que hará en los países subdesarrollados. “Puede salvar vidas, me encantaría verlo en África“, concluye.

 

Información de AGweb