Transgénicos: una excelente herramienta para sobrevivir al cambio climático

Transgénicos: una excelente herramienta para sobrevivir al cambio climático
Transgénicos: una excelente herramienta para sobrevivir al cambio climático

La National Academy of Sciences de Estados Unidos (NAS) reveló que los organismos genéticamente modificados (OGM) no son peligrosos para la salud de los humanos y tampoco para el medio ambiente. En un reporte de 400 páginas, la agencia dijo que los transgénicos podrían ayudar a que los cultivos sean más resistentes al cambio climático, según reportó Scientific American.

El estudio recomienda que en el futuro los investigadores y los reguladores políticos evalúen con cuidado la seguridad y la eficacia de estos cultivos en específico, en lugar de enfocarse en los posibles riesgos del proceso de modificar las plantas.

La opinión sobre los OGM está dividida en quienes creen que es una alternativa para suplir la demanda nutricional de la población mundial en crecimiento, y quienes consideran que estos cultivos representan un riesgo para la salud y el medio ambiente.

El reporte evaluó 1.000 artículos científicos sobre los cultivos genéticamente modificados, recibieron recomendaciones de científicos, de la industria y de grupos medioambientales a través de 80 presentaciones. Además, estudiaron los potenciales beneficios que podría brindar la tecnología en los cultivos en Estados Unidos.

Los investigadores creen que en el futuro podremos usar esta tecnología para enfrentar las consecuencias del cambio climático sobre los cultivos de alimentos. Por ejemplo, se quieren incorporar a las plantas características como resistencia a las sequías, o agregar tolerancia al calor o al frío.

De acuerdo con Fred Gould, director del Comité de la NAS de modificación genética, el cambio climático afectará tanto la cantidad como la calidad de los alimentos. La ingeniería genética se podría combinar con métodos de cultivo tradicionales para ayudar a las plantas a sobrevivir los cambios en el ambiente, aseguran los científicos.

Para lograr estas ayudas, se necesita aún mucha investigación y desarrollo de la tecnología, dijo Richard Amasino, miembro del Comité de la NAS. “No se trata de una pequeña pastilla mágica que se pone ahí”, explicó Amasino.

La importancia para el cambio climático

El proceso es mucho más complejo que solo alterar un gen en una planta. Se requiere investigación aún más profunda sobre características bioquímicas. Para lograr este conocimiento, los miembros del Comité están pidiendo al gobierno fondos públicos continuos para establecer la investigación que se necesita. Los científicos son conscientes de que los beneficios que pueda brindar esta investigación dependen del apoyo social, político y económico que tenga la ingeniería genética.

Según la experta Sarah Davidson, directora de la Alianza para la Ciencia de la Universidad Cornell, el reporte concluye que no hay impactos negativos de los cultivos genéticamente modificados. Para Davidson, es importante que una institución reconocida haya llegado a esa conclusión, porque así el público puede confiar en la veracidad de la información, y también las autoridades pueden basarse en esa información para las decisiones de políticas públicas sobre los OGM.

Este estudio critica la perspectiva de la Unión de Consumidores de Estados Unidos, que se opone al uso de ingeniería genética y ha estado convenciendo al gobierno para que se obligue a las compañías a etiquetar los alimentos que sean genéticamente modificados.

En contra del reporte está el científico de la Unión de Consumidores Michael Hansen, que tildó el estudio como ‘esquizofrénico’, porque no cree que las pruebas de cultivos genéticamente modificados (GE) sean seguras. Hansen considera que el público tiene derecho a saber si lo que está consumiendo es genéticamente modificado.

Fuente: Scientific American

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