Elizabeth Hodson, nueva Académica de número

Elizabeth Hodson, nueva Académica de número
Elizabeth Hodson, nueva Académica de número

Elizabeth Hodson, nueva Académica de número

El pasado 27 de junio en sesión solemne de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas fue recibida como Académica de número la doctora Elizabeth Hodson de Jaramillo. Un reconocimiento que la Academia le otorga por su aporte activo a la ciencia y a la investigación.

A cada miembro de número se le asigna un número de silla, que en este caso el puesto asignado fue el número 22, que le pertenecía al reconocido académico botánico e historiador Santiago Díaz Piedrahita (1944-2014), a quien la doctora Hodson rindió un homenaje.

La doctora Elizabeth Hodson es microbióloga de la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ), cuenta con un PhD en modificación genética de plantas de la Universidad de Nottingham, Inglaterra. Es profesora emérita de la Facultad de Ciencias de la PUJ; consultora en biodiversidad, agrobiotecnología, bioseguridad y bioeconomía; y miembro de número de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

El amor por la ciencia nació desde su niñez. Recuerda que la hora de la comida era un espacio importante, en donde se reunía la familia para hablar sobre historia, geografía o sobre la vida de los científicos. Sus padres, un ingeniero metalúrgico británico y una colombiana, junto con sus dos hermanos mayores fueron fundamentales para fomentar su pasión a la lectura e investigación en la ciencia. Sus libros preferidos e inspiración en su infancia fueron: la vida de Marie Curie y Leonardo Da Vinci.

Hodson a lo largo de su vida ha trabajado para que los agricultores colombianos tengan la oportunidad de acceder a la ciencia y a la tecnología en las semillas. Asegura que ellos se han dado cuenta de los beneficios y por ello han optado por la adopción de esta herramienta “Los agricultores de 24 departamentos usan esta tecnología para proteger sus cultivos de plagas y malezas, que facilitan su manejo y les permiten ser más rentables y competitivos”.

Señala que el país va por buen camino y es un ejemplo para América Latina. “Colombia siembra desde 2002 cultivos genéticamente modificados y los beneficios de esta adopción se han visto representados en el incremento anual del número de hectáreas que a 2017 son más de 100.000 entre algodón, maíz y flores genéticamente modificadas.”

Además concluye diciendo que Colombia cuenta con personal idóneo “científicos e instituciones nacionales y privadas trabajan en la investigación y  el desarrollo de mejores cultivos. Centros de investigación como el CIAT, Universidad Nacional, Eafit, Corporación de Investigaciones Biológicas, Cenicaña, entre otros, ven en esta tecnología una herramienta para obtener resultados muchos más específicos y en menor tiempo.”

Por último, en su trabajo de formación de nuevos investigadores, la doctora Elizabeth transmite a sus estudiantes la responsabilidad social de la biotecnología y  resalta el papel de los transgénicos cómo instrumento valioso para atender muchos de los requerimiento actuales de la sociedad. Asegura que por ello es necesario conocerlos bien, para aplicarlos adecuadamente según las necesidades.